Melina Costa

LA AUTOESTIMA

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La autoestima es el sentido de valía y el aprecio que nos tenemos. Se trata de una relación que vamos construyendo con nuestro Yo a lo largo de los años y que está determinada por la manera en que hemos ido reaccionando ante las situaciones que se nos han presentado en la vida.

Cuando somos demasiado exigentes con nosotros mismos y no valoramos los logros, esa percepción inadecuada de nuestras capacidades y potencialidades, nos limita como personas y suele generar una profunda sensación de infelicidad.

La baja autoestima está detrás de la mayoría de los problemas psicológicos y emocionales.

– BAJA AUTOESTIMA

  • No hay aceptación hacia uno mismo.
  • Autoexigencia y perfeccionismo extremo. Minimizar los logros y nunca ser suficiente.
  • Exacerbar los defectos.
  • Sentirse culpable por los errores y no perdonarse.
  • No confiar en las capacidades de uno mismo.
  • Tener miedo al fracaso y a los cambios.
  • Estar condicionado por la opinión de los demás muy en cuenta la opinión de los demás y requerir aprobación para todo.
  • No aceptar bien las críticas.
  • Tener dificultades para expresar sentimientos por miedo al rechazo de los demás.
  • Constantes sentimientos de inferioridad.
  • Cuesta mucho decir ¨NO¨.
  • Tener hábitos de vida poco saludables.

Muchas personas se rechazan a sí mismas porque hay algo de ellas que no les gusta y se dicen que en el momento en que lo cambien podrán sentirse satisfechos consigo mismos, pero cuando la autoestima está condicionada al éxito, a los logros o a la aceptación de los demás, no es verdadera estima hacia uno o los demás.

El problema empieza cuando, en vez de aceptarnos tal y como somos, nos exigimos ser como creemos que debemos ser o como los demás quieren que seamos, intentando satisfacer sus expectativas.

Tener autoestima es valorarte por el hecho de ser quién eres. No se trata de creerse mejor que nadie, sino aceptarse con defectos y virtudes, de forma incondicional; cuando nos aceptamos y queremos tal y como somos, nos es más fácil crecer y mejorar en todos los aspectos de nuestra vida.

* CAUSAS de una baja autoestima

  • La desaprobación de las figuras de autoridad (padres, maestros,…) durante la niñez.
  • Padres poco afectuosos pueden generar la creencia de que no se es merecedor de afecto.
  • Educación sobreprotectora, que impide el desarrollo de las propias capacidades.
  • Expectativas demasiado elevadas de los padres.
  • Dificultades en el aprendizaje, sobre todo si el niño es ridiculizado o reprendido por culpa de sus resultados.
  • Haber sido víctima de abuso, como acoso escolar, violencia física familiar o el abuso emocional, pueden ser traumas que afecten profundamente a la imagen que tenemos de nosotros mismos.
  • Sistema de creencias limitante. Cuando comienzan las comparaciones con los demás y las creencias de no estar a la altura.

* CONSECUENCIAS de tener una autoestima baja

Necesidad de aceptación:

Presentan una preocupación excesiva por lo que piensan los demás, lo que conduce a malinterpretaciones que llevan a problemas en las relaciones interpersonales. Tiene miedo a la crítica y a que le dejen sola.

Falta de confianza:

Inseguridad en prácticamente todos los ámbitos de actuación de la persona, desde sus relaciones amorosas hasta el área laboral. Le impide emprender diferentes proyectos porque cree que no tiene las habilidades necesarias y, por lo tanto, fracasará.

El diálogo interior se convierte en el enemigo:

No es capaz de expresar lo que desea, de hacer valer sus derechos o de plantearse un objetivo más ambicioso, comienzando a recriminarse por su falta de valor y sus escasas capacidades y generando un diálogo interior sumamente dañino (“no valgo para nada”, “todo lo hago mal” o “no seré capaz”).

TRATAMIENTO

Es importante trabajar con un profesional objetivo que ejerza como espejo para poder conocerse, aceptarse y apreciarse incondicionalmente. 

En la terapia psicológica se realiza una evaluación para conocer las causas que hayan podido generar problema a la hora de desarrollar la autoestima, para posteriormente definir el trabajo y la utilización de alguna técnica como EMDR y/o la Hipnosis clínica, siempre con el objetivo desarrollar una autoestima sana, conectar con la parte emocional, eliminar creencias limitantes sobre uno mismo, aprender a plantear objetivos, superar los miedos, y poder cambiar hábitos perjudiciales y fomentar relaciones y actividades que aporten seguridad.

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