Melina Costa

Los niños ante el divorcio

Sad child on a swing, inbetween her  divorced parents holding her separatedly .

La estadística muestra que 57 de 100 matrimonios españoles terminan en divorcio, una cifra realmente alarmante, sobre todo si tenemos en cuenta que el 40% de las parejas termina su relación de manera conflictiva.

Cuando existen niños de por medio, la situación es aún más preocupante, ya que los pequeños pueden sufrir mucho con la separación de sus padres.

* Cómo proteger a los niños frente al divorcio de los padres:

  • Hay que explicarle de manera clara qué está sucediendo. Los niños, sobre todo cuando son pequeños, pueden tener algunas dificultades para comprender qué significa divorciarse. Por eso es importante que se le explique de manera sencilla y concreta qué pasará. Lo ideal es que ambos padres estén presentes y que se focalicen en hacerle comprender los cambios prácticos que conllevará el divorcio.
  • Decirle que sus padres le quieren incondicionalmente. El niño comprende el divorcio a través de la imagen del mundo que se ha formado, por lo que a veces es normal que tema que sus padres dejen de amarle. Es importantísimo que le quede claro que el progenitor que se va de casa no le está abandonando y continuará queriéndole.
  • No dejar que se culpabilice. Aunque nunca se le haya dicho al niño que la culpa del divorcio es suya, a veces los pequeños creen que sus padres se separaron por algo que él hizo. Es fundamental recordarle que él/ella no es responsable del divorcio.
  • Responder a todas sus preguntas con seguridad. Quizás, cuando se le de la noticia del divorcio, el niño necesite algún tiempo para procesarla, pero apenas lo haga, comenzará a hacer preguntas. La clave está en responderlas con seguridad y centrarse siempre en los detalles prácticos. En esos momentos de incertidumbre es fundamental que se le transmita confianza al pequeño; debe saber que todo está bajo control.
  • No dejar que sus fantasías de reconciliación se desboquen. Casi todos los niños fantasean con la posibilidad de que sus padres se reconcilien y vuelvan a vivir juntos. En ese caso, no hay que alterarse ni gritarle, simplemente se le debe explicar que eso no va a suceder porque vosotros ya habéis tomado una decisión.
  • No obligarlo a tomar partido. Algunos padres hablan mal de su expareja, a veces lo hacen delante del niño sin darse cuenta, pero en otras ocasiones, se obliga al niño a ponerse de uno u otro bando, como si se tratase de una guerra. Esta petición es muy injusta y perjudicial para el niño, que necesita poder confiar en ambos padres.
  • Mantener las rutinas. El divorcio de por sí ya implica muchos cambios para el niño, por lo que es importante que siga un horario regular y mantengan todas las rutinas posibles. Eso le ayudará a sentirse tranquilo y confiado, ya que sentirá que aún tiene cierto grado de control sobre su entorno.

* Cuándo buscar ayuda de un psicólogo infantil

Es normal que ante un divorcio el niño cambie algunas pautas de su comportamiento. Puede suceder que experimente regresiones; es decir, que pierda algunas habilidades que ya había alcanzado, por lo que puede volver a conductas como mojar la cama o coger el chupete. También puede notarse que esté triste o enfadado.

Son reacciones perfectamente normales, pero si se extienden durante varias semanas, o se muestra agresivo y/o disminuye su rendimiento escolar, es recomendable consultar a un psicólogo. Buscar ayuda de la mano de un profesional siempre es útil, sobre todo para enfrentar un proceso tan difícil como la separación de los padres.

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